Categoría: Uncategorized

  • ¿Que es la improvisación aplicada en empresas? ¿Cuáles son sus beneficios reales?

    tl;dr: La improvisación aplicada no es hacer juegos. Es entrenar habilidades transversales útiles para la empresa usando técnicas de impro teatral. Aquí/explicamos qué es, cuándo funciona y cuándo no.


    Si crees que la impro aplicada es simplemente un team-building divertido, el problema no es la técnica, es cómo te la han vendido. No es “salir de la zona de confort” dicho con otras palabras.

    ¿Qué es realmente la improvisación aplicada en empresas?

    La improvisación aplicada (también llamada impro aplicada, o Applied Improv) va más allá de hacer juegos. Es entrenar habilidades transversales (soft-skills) útiles para la empresa usando técnicas concretas de improvisación teatral.

    Se trata de desarrollar:

    • Escucha activa: escuchar de verdad, para entender y para aportar, no esperar tu turno para hablar.
    • Colaboración: construir sobre lo que dice la otra persona en vez de desmontarlo.
    • Reacción bajo presión: responder sin bloquearte cuando no tienes el guion preparado y el plan cambia o ya no sirve.
    • Comunicación clara: expresar ideas con precisión, adaptándote a las circunstancias y a los receptores, en tiempo real.
    • Gestión de la incertidumbre: sostener la ambigüedad sin volverte defensivo.

    Y como es aplicada, no se queda en teoría, es práctica. Y puede que incomode y lleve a lugares inesperados. Esa incomodidad es señal de que estás tocando automatismos que ya no te sirven.

    ¿Qué problemas resuelve la impro aplicada en el trabajo?

    La improvisación aplicada en empresas impacta sobre todo en tres frentes:

    Problema en el equipoQué pasa sin improQué entrena la impro aplicada
    Equipo que no se escuchaTodos esperan su turno para intervenir, no procesan lo que se diceEscucha activa, atención al otro, respuesta basada en lo dicho impros
    Comunicación pobreReuniones largas, mensajes poco claros, decisiones mal alineadasClaridad, síntesis, expresión bajo presión g2talentum
    Falta de empatía operativaNo entender el contexto del otro (cliente, compañero, jefe) y trabajar desde suposicionesPonerse en el lugar del otro, leer contexto, ajustar tono y mensaje g2talentum

    Ejemplo realista: en un equipo técnico, alguien propone una solución. Otro la desmonta automáticamente. No porque sea mala, sino porque su rol implícito es “detectar fallos”.

    Resultado: ideas que no evolucionan, personas que se cierran.

    La impro entrena lo contrario: primero aceptar (“sí, y…”), luego construir, y después evaluar. Parece simple. No lo es.

    ¿Por qué funciona la improvisación aplicada en empresas?

    Porque mete al equipo en situaciones donde sus automatismos salen solos: interrumpir, bloquear, evitar, competir, desconectarse… y les permite descubrir que les impiden avanzar.

    El componente lúdico no es un extra, es el medio. El juego baja defensas, genera implicación y hace que el aprendizaje se fije.

    Aprendizaje experiencial y fijación del aprendizaje

    La evidencia indica que el aprendizaje experiencial: lo que vives, haces y sientes se fija mejor que lo que simplemente escuchas. El modelo 70:20:10 plantea que los conocimientos se fijan con un 70% del tiempo dedicado a “hacer” (solo 20% a “explicar” y 10% a aprendizaje reglado). Idealmente, ese “hacer” debe retar, poner a prueba y hacer descubrir cómo funcionan las cosas.

    Pero ojo: no todo juego enseña. Si no hay intención, diseño y debrief serio, es una dinámica vacía. Los juegos de impro que se usan en los talleres de improvisación aplicada tienen una intención concreta, están pensados para trabajar una o varias de las habilidades.

    ¿Cuándo NO funciona la improvisación aplicada?

    La improvisación aplicada NO funciona:

    • Si la empresa espera resultados inmediatos o “un cambio de actitud” en una sola sesión.
    • Si el equipo va obligado y en modo defensivo.
    • Si después del taller el entorno sigue funcionando a la contra de lo practicado: interrupciones, jerarquía rígida, miedo a equivocarse.

    La impro no arregla culturas tóxicas. Como máximo, las deja en evidencia.

    Si el equipo no entra con ganas de dejarse cambiar, no hay técnica que valga. El facilitador puede ir escalando con ejercicios cada vez más inmersivos para evitar bloqueos de arranque

    , pero si al final no hay implicación y la rigidez vuelve al día a día, el trabajo no se sostiene.

    Objeción común: “esto es solo un juego lúdico”

    Sí, tiene juego. Y precisamente por eso funciona. Pero hay una diferencia clave:

    • Actividad lúdica sin propósito es solo entretenimiento.
    • Juego con intención, diseñado y con reflexión es entrenamiento.

    De regalo: Técnica escucha antes de hablar

    En tu próxima reunión, prueba esto:

    1. Escucha más de lo que hablas. Pero de verdad.
    2. No pienses tu respuesta mientras el otro habla. Espera. Procesa.
    3. Cuando respondas, que tu intervención esté directamente conectada con lo que acaba de decir la otra persona.

    Si haces esto bien, ya estás haciendo algo que la mayoría no hace. Y sí, parece básico. Pero fíjate cuánta gente lo cumple.

    ¿Por qué estoy escribiendo esto sobre impro aplicada?

    Lo hago porque mucha gente confunde la impro aplicada con dinámicas de team building vacías. Y eso no solo no ayuda a los equipos, sino que daña la credibilidad de una metodología que funciona.

    Si quieres autoridad en tu equipo o en tu empresa, no necesitas hablar más. Necesitas escuchar mejor, construir sobre lo que otros dicen y dejar de actuar desde el miedo a equivocarte.

    Eso es lo que entrena la improvisación aplicada en empresas.


    Preguntas frecuentes sobre improvisación aplicada en empresas

    ¿Qué es la improvisación aplicada (applied improv) en empresas?

    Es el entrenamiento de habilidades transversales útiles para la empresa (escucha, comunicación, empatía, trabajo en equipo) usando técnicas concretas de improvisación teatral. No busca el escenario, sino el desarrollo personal y colaborativo.

    ¿Cuáles son los beneficios de la impro aplicada para empresas?

    Los principales beneficios son: mejora del trabajo en equipo, comunicación más clara, mayor empatía operativa, mejor gestión de la incertidumbre y capacidad de reaccionar bajo presión sin bloquearse.

    ¿Cuándo no funciona la improvisación aplicada?

    No funciona si, después del taller, se buscan resultados inmediatos, si el equipo va obligado o si el entorno laboral sigue premiando la rigidez, las interrupciones y el miedo a equivocarse.

    ¿La impro aplicada es solo un juego lúdico?

    Tiene un componente lúdico, pero no es solo entretenimiento. El juego es el medio para bajar defensas y fijar aprendizajes. Sin intención, diseño y reflexión, sí es solo juego. Con ellos, es entrenamiento.

    ¿Qué habilidades desarrolla la improvisación teatral aplicada?

    Desarrolla: escucha activa, colaboración (“sí, y…”), comunicación clara, gestión de emociones, autoconocimiento, empatía y capacidad de adaptación al cambio.

  • Scenius: los equipos de tecnología no necesitan más genios sino aprovechar la «escena»

    Scenius: los equipos de tecnología no necesitan más genios sino aprovechar la «escena»

    En muchas empresas se ven procesos en los que se buscan ninja, llaneros solitarios o alguna otra figura de persona que resuelva todo solo. Con la idea de que si fichas a personas brillantes, el resultado será igualmente brillante. Sin valorar que muchas veces la calidad del resultado no es solo el talento individual, sino el entorno colectivo, capaz de amplificarlo (o lo bloquearlo).

    Scene + genius = scenius

    El término «scenius» es una palabra que resume la inteligencia creativa de una escena, no de una persona aislada. El término lo acuñó el compositor y productor musical Brian Eno cuestionando el mito del genio solitario, poniendo el foco en las condiciones (sociales, técnicas y culturales) que hacen posible la innovación. Scenius mezcla “scene” y “genius”: las mejores ideas rara vez aparecen en el vacío; surgen dentro de equipos donde la gente comparte referencias, discute, prueba, copia, corrige y mejora. El valor no está solo en el individuo, sino en el tejido que conecta a muchas personas y sus ideas.

    En un equipo de tecnología, eso significa que una buena arquitectura, una solución elegante o un producto útil no son solo el resultado de una persona excepcional. También dependen de revisiones de código honestas, documentación útil, conversaciones entre disciplinas, seguridad psicológica y una cultura que permita experimentar sin miedo infundado al error.

    Como escuché hace poco en el podcast de Realworld de Carlos Iglesias, sobre medir la productividad: Cuando se hace un reporte de productividad, no hay que centrarse en la productividad del individuo. «Poner medidas individuales sería contraproducente» dice Toni Tassani, hay que intentar pensar en global. Estos indicadores te llevarán a ensalzar al individuo y generarán el riesgo claro de convertir la organización en una suma de héroes individuales (y cuellos de botella).

    Es un error muy común confundir rendimiento individual con salud organizativa. Un ingeniero estrella puede producir mucho, pero también puede ocultar carencias estructurales: dependencia excesiva, mala transferencia de conocimiento, decisiones centralizadas y poca resiliencia.

    Austin Kleon: Maps of scenius

    Scenius propone preguntarse: ¿estoy creando un entorno donde las personas se vuelven mejores gracias a los demás? Esa pregunta es muy útil en entornos interdependientes entre distintos perfiles como el trabajo en tecnología. Backend, frontend, producto, diseño, datos, operaciones y negocio se cruzan constantemente. Un equipo con scenius fuerte no depende tanto de una sola mente brillante. Funciona porque el conocimiento circula, las decisiones se discuten con criterio y las ideas mejores sobreviven al proceso colectivo.

    Pero cuidado, no todo trabajo en equipo produce scenius. Puede haber reuniones, tickets y coordinación, pero si el conocimiento se acumula en pocas personas, si la crítica se castiga o si la innovación se reduce a obedecer, no hay escena creativa.

    Para que haya scenius debemos exigirnos:

    • Intercambio de ideas, no solo reparto de tareas.
    • Capacidad de discrepar sin politizar.
    • Visibilidad del razonamiento y aprendizaje compartido, no decisiones sin explicación y un resultado final.
    • Reconocimiento distribuido, no culto al héroe.

    Qué puede hacer un líder para construir scenius

    Si eres líder, tu trabajo consiste en diseñar las condiciones para que la inteligencia colectiva aparezca, no ser la fuente principal de inteligencia.

    1. Piensa y provoca pensar en voz alta

    No es solo “la decisión que tomamos”, es exponer también “por qué”. Cuando el razonamiento se documenta, el equipo entiende e interioriza mejor el aprendizaje.

    2. Reduce los silos de conocimiento

    Si cada área habla su propio idioma y protege su territorio, la escena se rompe. Creando espacios donde ingeniería, producto y diseño comparten contexto logramos que la información fluya y el equipo avance.

    3. Normaliza la crítica útil

    Recibir observaciones claras, sin sentir ataques o humillaciones innecesarias, ayuda a la gente a mejorar. Si tu equipo confunde crítica con ataque, estás frenando scenius.

    4. Premia la contribución al sistema

    No recompenses solo a quien “apaga incendios”. Valora también a quien documenta, enseña, desbloquea a otros, mejora procesos o incluso a quien hace la pregunta que mucha gente tiene en mente pero nadie hace.

    5. Protege el tiempo para pensar

    Si todo es urgencia, no hay escena; solo reacción. Los equipos creativos necesitan espacios donde leer, revisar, prototipar y discutir sin presión constante de corto plazo.

    Una forma útil de medirlo

    No intentes medir scenius con una encuesta abstracta de ambiente. Observa señales más concretas:

    • ¿Las personas explican sus decisiones o solo las ejecutan?
    • ¿El conocimiento se comparte o se concentra?
    • ¿Las revisiones mejoran el trabajo o solo lo aprueban?
    • ¿La gente aprende de otros equipos o vive encerrada?
    • ¿Las mejoras vienen de varias personas o siempre del mismo núcleo?

    Si la respuesta apunta a concentración, silencio o dependencia, no hay scenius fuerte.

    Para liderar un equipo tecnológico aprovechando todo su potencial creativo, scenius no es solo una idea bonita sobre creatividad. Es una advertencia práctica: el talento individual no basta si el sistema no lo multiplica. La verdadera ventaja competitiva está en crear una «escena» donde las personas piensen mejor juntas que por separado. Si quieres equipos más sólidos, no persigas solo genios. Construye un contexto en el que la genialidad deje de ser un atributo privado y empiece a convertirse en propiedad colectiva.

    Referencias: What is the «scenius»? | Scenius: why creatives are stronger together | Maps of scenius